miércoles, 2 de septiembre de 2015

Mitología Griega: El mito de la caja Pandora

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La caja de Pandora. Crédito: Wikimedia

La caja de Pandora. Crédito: Wikimedia

Muchas veces hemos oído hablar sobre la caja de Pandora, pero no todo el mundo sabe mucho sobre la historia de esta misteriosa mujer. Según la mitología griega, fue la primera mujer, modelada a imagen y semejanza de los mortales por el dios del fuego, Hefesto, con la ayuda de Atenea.

Fue ordenada hacer por el dios de dioses, Zeus, para castigar a los humanos, dado que Prometeo había intentado robar el fuego divino para proporcionárselo a los hombres.

Cada uno de los dioses del Olimpo proporcionó a Pandora una cualidad diferente, haciendo que tuviese una gran belleza, persuasión, habilidad manual y gracia, aunque hubo algo que también se introdujo en ella, pero no por los dioses sino por Hermes, su mensajero e intérprete de la voluntad divina, quien dotaría a Pandora del don de la mentira.

El mito de Pandora comienza en el momento en el que Zeus le entrega una caja para que se la lleve a Epimeteo. Dentro de la caja se encontraban todos los males existentes y tenía la prohibición de abrirla bajo ninguna circunstancia.

Pandora tenía una gran curiosidad y finalmente no pudo resistir la tentación de abrir la caja y en ese momento todos los males se escaparon y se alojaron entre el género humano. Ante lo que sucedió, Pandora tuvo miedo y cerró la caja, pero solamente pudo dejar un elemento sin escapar, la esperanza, lo que hizo que los humanos no la recibieran.

De esta forma nace el mito y la expresión de abrir la caja de Pandora, representante máximo en la mitología de la perdición de la propia humanidad.

Otra de las leyendas revela que en la caja se encontraban muchos de los bienes de Zeus, y eran regalo para Epimeteo en el día de su boda, pero Pandora la abrió de manera imprudente y todos los bienes regresaron automáticamente al Olimpo.

Una tercera versión tiene como base el mismo argumento y donde Pandora, al darse cuenta de lo que había hecho se mostró muy arrepentida y quiso intentar arreglar el mal que había hecho y se dedicó a ir ofreciendo a todos los hombres, uno por uno, la posibilidad de que éstos contasen con la esperanza, lo único que le había quedado en su caja.

Como suele suceder en esta clase de leyendas, especialmente las mitológicas, el paso del tiempo hace que poco a poco se vayan cambiando algunos aspectos del argumento, pero en este caso el final es bastante parecido a muchas de sus versiones.

Tratado Médico de Galeno de hace 1400 años descubierto oculto bajo himnos religioso en antiguos manuscritos

Tratado Médico de Galeno de hace 1.400 años Descubierto Oculto bajo Himnos Religiosos en Antiguo Manuscrito

Se ha descubierto una traducción del siglo VI de la obra de uno de los más importantes médicos de la antigua Grecia en un manuscrito sobre piel animal, oculto bajo un texto de himnos religiosos de hace 1.000 años. Un investigador explicaba a The New York Times que las ideas de Galeno sobre medicina eran “una locura total”, pero que el texto del palimpsesto nos ofrece importantes pistas sobre cómo los antiguos trataban a los pacientes.

Galeno, nacido en el año 131 d. C., fue considerado uno de los más grandes practicantes de la medicina en el mundo antiguo, tanto en Oriente como en Occidente, hasta el siglo XVI. Dice la leyenda que Galeno evisceró a un simio frente al Sumo Sacerdote de Asia en Pérgamo y desafió a los demás doctores presentes a arreglar el desastre. No pudieron, pero si Galeno, que de este modo se ganó su puesto como médico para los gladiadores del sumo sacerdote. En el año 170 d. C., pasó a ser médico de Cómodo, que se convirtió en emperador en el 180 d. C.

“El sistema de Galeno es una locura total,” declaró el Dr. Siam Bhayro, especialista en estudios judíos de Inglaterra a The New York Times.

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“Hombre Herido,” obra medieval atribuida a Galeno (Wikimedia Commons)

Dicho ésto, la website Medscape indica que Galenoentendía más de fisiología que Aristóteles. Según Aristóteles el corazón era más importante que el cerebro, mientras que Galeno afirmaba que el cerebro era el órgano principal, ya que controlaba a todos los demás órganos del cuerpo. Ambos estaban en lo cierto de algún modo, ya que el cerebro no puede funcionar sin la sangre y el oxígeno que le aporta el corazón con su bombeo. Pero la idea de Aristóteles era que el propósito principal del cerebro era producir flema para refrigerar el corazón. Galeno mostró una comprensión más exacta de la fisiología cuando dijo que el cerebro estaba conectado al resto del cuerpo y se encargaba de controlarlo. Escribió, “Si se presiona un ventrículo cerebral lo suficiente como para dañarlo, inmediatamente el ser vivo quedará sin sensación ni movimiento algunos, sin espíritu ni voz.”

Peter Pormann, un estudioso greco-árabe de Manchester, Inglaterra, califica el descubrimiento de importante a muchos niveles. “Es probable que se convierta en un texto esencial una vez lo hayamos descifrado por completo. Podríamos descubrir cosas con las que ni siquiera soñamos todavía,” declaró a The New York Times.

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Páginas del texto digitalizadas, disponibles online en http://digitalgalen.net/.

El palimpsesto de pergamino cuenta con 230 pliegos e incluye uno de los textos médicos de Galeno que no se perdió por completo en la antigüedad, como sí ocurrió con 125 de sus libros que se perdieron en un incendio.

Los libros 6 a 8 del texto, Sobre las Mixturas y Poderes de las Medicamentos Sencillos, se encuentran en la British Library. Pero el nuevo descubrimiento, que aporta mucho más material, es una traducción más antigua, del antiguo griego al siríaco. Esta traducción puede diferir de otras más recientes y ser más fiel a lo que Galeno escribió realmente. Las diferencias entre traducciones ya conocidas y este nuevo descubrimiento, copia del siglo IX de una copia del siglo VI, pueden ayudarnos a conocer cómo los médicos trataban a los pacientes en la Antigüedad.

Aunque el texto se conoce desde la década del 2000, los especialistas sólo han empezado a estudiarlo recientemente. The New York Times afirma que puede aportar información desconocida hasta ahora sobre cómo se desarrolló y difundió la práctica de la medicina.

El libro es propiedad de un hombre de Baltimore, coleccionista de material científico antiguo. Grigory Kissel, especialista en lengua alemana, se hallaba examinando el manuscrito en casa del coleccionista cuando observó su gran parecido con una página que había visto en la Universidad de Harvard hacía poco tiempo. Kissel se dio cuenta de la gran importancia del descubrimiento.

Esto ocurrió en febrero del 2013. Desde entonces hasta mayo del 2015 la búsqueda por todo el mundo de siete páginas que faltaban acabó cuando la última página fue digitalizada en París, como informó The New York Times. Una de las páginas del manuscrito continúa en el Monasterio de Santa Catalina del desierto del Sinaí. Otras tres se encontraban en la Biblioteca Vaticana.

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El Monasterio de Santa Catalina en el Monte Sinaí en Egipto cuenta con la más antigua Biblioteca ininterrumpidamente operativa del mundo. (Foto: Wilson44691/Wikimedia Commons)

El Palimpsesto Siríaco de Galeno Digital dispone de todos los pliegos online. Fueron digitalizados utilizando técnicas especiales en el Museo de Arte Walters de Baltimore. Dice la presentación del sitio web: “Este manuscrito contiene un texto litúrgico del siglo XI que es muy importante para el estudio de los himnos religiosos de la Cristiandad Bizantina y Melquita. El valor del manuscrito se incrementa aún más por el hecho de que es un palimpsesto, con un texto subyacente más antiguo y muy significativo. El texto subyacente data aproximadamente del siglo IX, y contiene traducciones al siríaco de textos médicos griegos. Investigaciones preliminares han logrado identificar diversas páginas procedentes del más importante tratado de farmacología de Galeno.”

Imagen de portada: El texto médico data del siglo IX, el libro de himnos religiosos del siglo XI (foto del Museo de Arte Walters)

Autor: Mark Miller

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso

Los humanos de Atapuerca eran más corpulentos que los neandertales, pero con menor cerebro

Con 1,63 metros de estatura media y una masa corporal de unos 69 kilos, los humanos de la Sima de los Huesos (Atapuerca, Burgos), de hace unos 430.000 años, eran más corpulentos que los posteriores neandertales. Un hombre de esa colección de fósiles es especialmente grande, superando los 90 kilos. En general, eran de cuerpo notablemente ancho y musculoso. Sin embargo, su masa cerebral era inferior a la del neandertal, algo que tiene importantes implicaciones en la evolución de este órgano clave en la especie humana. Esa impresionante colección de restos de la Sima de los Huesos ha permitido a los científicos describir ahora, por primera vez con precisión, la morfología corporal de aquellos individuos, cuyos restos se acumularon en el fondo de una cueva burgalesa por causas aún por determinar, aunque los investigadores sospechan que pudo ser un acto intencionado de sus congéneres.

“Es la primera vez que describimos el esqueleto postcraneal de la muestra más grande de fósiles que existe en la historia de la paleontología”, destaca Juan Luis Arsuaga, director del Centro de Evolución y Comportamiento Humanos (Instituto de Salud Carlos III - Universidad Complutense) y primer autor del artículo que presenta hoy esta investigación en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias(PNAS) estadounidense.

Para el estudio, en el que ha participado una veintena de expertos de diferentes instituciones (casi todas españolas), los científicos han analizado más de 1.500 fósiles de los esqueletos postcraneales, es decir, de cuello para abajo. En total, en 2013, cuando arrancó esta investigación específica, los investigadores habían desenterrado ya más de 6.700 huesos humanos en la Sima, pertenecientes a 28 individuos como mínimo, de ambos sexos y edades variadas, incluidos 17 cráneos completos o parciales. Así, por ejemplo, la talla de 163 centímetros de estatura se refiere a la media de adultos teniendo en cuenta hombres y mujeres, y no hay en esta población tanta diferencia entre unos y otras como se pensaba. Estos individuos muestran ya algunos rasgos incipientes que luego estarán en los neandertales unos 200.000 años después.

“El hecho de que los humanos de la Sima de los Huesos tuvieran el cerebro más pequeño que los neandertales significa que en estos últimos ese órgano aumentó de tamaño paralelamente y de forma independiente al incremento que registró el cerebro de la especie humana actual, algo que se consideraba un rasgo exclusivo nuestro”, apunta Ignacio Martínez, profesor de paleontología de la Universidad de Alcalá de Henares y coautor del artículo de PNAS.

La extensa investigación, además, tiene un alcance ambicioso: Arsuaga y sus colegas proponen ahora un nuevo modelo de la evolución del cuerpo humano en cuatro grandes etapas a lo largo de más de cuatro millones de años. “Las cuatro fases coexistirían en el tiempo pero su orden de aparición es secuencial, una detrás de otra”, aclara Arsuaga. A la primera etapa corresponden los ardipitecos, de hace unos cuatro millones de años, que vivirían fundamentalmente en los árboles aunque tal vez tendrían alguna capacidad de desplazarse ocasionalmente sobre las dos extremidades inferiores. La segunda fase corresponde a los australopitecos, como la célebre Lucy de hace algo más de tres millones de años, que serían ya bípedos pero manteniendo algunas capacidades arbóreas. La tercera etapa es la del humano arcaico, a la que pertenece el Homo erectus de hace unos dos millones de años (el primero en salir del continente africano ancestral), pero también la población de la Sima de los Huesos, con cuerpo alto en comparación con los anteriores, ancho y robusto, y locomoción exclusivamente terrestre. Se acabaron los árboles como hábitat dominante para estas especies. Por último, el humano moderno es el cuarto grupo, de tipo alto, estrecho y de esqueleto grácil.

La principal novedad de este esquema es que, al incorporar a los neandertales en la tercera etapa, desmonta el modelo, generalmente aceptado por los científicos, “en el que los neandertales son producto de una adaptación específica a las condiciones climáticas frías del continente europeo, mientras que el hombre moderno, la especie actual, sería del modelo clásico, el del H.erectus africano”, explica Arsuaga. “No es así. Nosotros creemos que nuestra especie es la revolución. Son los neandertales, aunque con particularidades de adaptación, los que tienen el modelo arcaico”, afirma. Según este nuevo esquema, que seguramente será controvertido en la comunidad científica internacional, la novedad del humano actual se origina en África a la vez que los neandertales se adaptaban a vivir en las latitudes frías del continente europeo. Y los individuos de la Sima de los Huesos muestran los primeros pasos de una evolución que acabaría dando lugar a los neandertales de hace unos 200.000 años.

Arsuaga apunta que la novedad que supone el cuerpo de nuestra especie es “toda una revolución”, destacando el esqueleto grácil, la columna vertebral menos rígida que en otras especies, el particular y eficaz desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo al caminar, las caderas estrechas, etcétera. “Es un prodigio de biomecánica, óptimo para caminar con gran eficiencia energética… ¿Usain Bolt? Sí, es la perfección, pero el mejor ejemplo de la especialidad del humano moderno es un corredor de maratón, capaz de recorrer grandes distancias con un mínimo consumo energético”, resume el paleontólogo.

Sin embargo, esta investigación de Atapuerca indica que en algo no somos tan exclusivos como se pensaba: el aumento notable del tamaño del cerebro en el último tramo de la evolución humana. “La gran aceleración de la encefalización se consideraba un rasgo distintivo de nuestra especie, algo único”, explica Martínez. Pero resulta que también en los neandertales se produjo ese proceso casi a la vez y de forma independiente, a la vista de la masa cerebral de sus ancestros remotos que son los humanos de la Sima de los Huesos.

“Los neandertales realmente son muy inteligentes, no son superchimpancés, como se pensaba hace años”, continúa Martínez. “Hablaban, se adornaban y ahora sabemos que tuvieron encefalización”. Este último rasgo, además, abre una nueva perspectiva para investigar la especie humana actual. “En ciencia es muy difícil avanzar con un caso único, necesitas hacer investigación comparativa y nuestra especie es difícil de abordar si es única. Ahora, con los neandertales, tenemos una especie espejo, otra especie inteligente que se originó independientemente de la nuestra, y esto nos ayuda a estudiarnos a nosotros mismos”, comenta este especialista.

¿El peinado como mensaje?

A la hora de hacer la ilustración técnica del hombre de la Sima de los Huesos, teniendo en cuenta todos los detalles anatómicos que los fósiles aportan, los científicos han tenido que afrontar una gran incógnita, y precisamente en una parte tan notoria del cuerpo como es la cabeza, porque de cabello no tienen datos. El pelo no fosiliza, no deja rastros y no se sabe cuándo apareció en la evolución humana el cabello, es decir, el pelo de la cabeza y la barba que crece ininterrumpidamente y que, si no se corta, alcanza hasta el suelo y arrastra, comenta Juan Luis Arsuaga. “Lo que está claro es que el resto de los primates y los mamíferos en general no comparten esta característica que es exclusivamente humana”, afirma. Parece lógico suponer, continúa, que estarán implicados en esto unos genes que se activan específicamente en los humanos por lo que, si se logra identificarlos, se podrán comprar con el genoma de los neandertales y determinar así si esos remotos europeos, por ejemplo, podían llevar cabellos y barbas largas.

“Mi hipótesis”, continúa Arsuaga –y retoma el asunto del peinado de la ilustración del atapuerquino- “es que el cabello de crecimiento continuo es un instrumento de comunicación que indica características de quien lo luce, como rango, jerarquía, pertenencia a un grupo específico… igual que en sociedades humanas actuales el peinado de los sijes, por ejemplo, o la identificación de mujeres casadas o solteras. Es un mensaje a los demás”.

La sugerencia de que el cabello podría ser útil tal vez como protección frente a la insolación excesiva no vale porque para eso no hace falta que crezca el pelo ininterrumpidamente durante toda la vida.

De los neandertales hay múltiples muestras de comportamiento simbólico expresado a través de objetos, de enterramientos…. recuerda Arsuaga. ¿Por qué no, entonces, en los individuos de la Sima de los Huesos? Aún sin pruebas científicas que sustenten o descarten la idea, los científicos de Atapuerca decidieron concederse una licencia en la ilustración del hombre de la Sima de los Huesos y ponerle un peinado más o menos elaborado y una luenga barba.


domingo, 30 de agosto de 2015

El ministro egipcio de Antigüedades duda de que Nefertiti esté enterrada junto a Tutankamón


El ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, aseguró hoy que comparte la teoría del experto británico Nicolas Reeves de que hay otro sepulcro en la tumba del faraón Tutankamón, pero que no cree que pertenezca a la reina Nefertiti.

«Estoy de acuerdo con él (en mención a Reeves) de que hay algo, una cámara o una tumba, algo nuevo (...), pero quizás no estoy muy de acuerdo con él en que se trate de Nefertiti», precisó Al Damati en una rueda de prensa.

El ministro agregó que Reeves «ve que es Nefertiti», y así le deseó que sea, pero añadió que «quizás es la tumba de otra persona».

Asimismo, el funcionario opinó que sería «un gran descubrimiento» y revelaría informaciones nuevas sobre la tumba de Tutankamón, que fue descubierta por el arqueólogo británico Howard Carter en 1922.

El pasado miércoles, Al Damatianunció que ha invitado al experto Reeves a visitar Egipto en la segunda quincena de septiembre para probar su teoría sobre el sitio donde se encuentra el sepulcro de Nefertiti.

Reeves reveló en un estudio publicado recientemente en medios académicos que la cámara sepulcral de la reina Nefertiti se podría encontrar detrás de los muros de la de Tutankamón.

El británico dijo haber hallado una puerta secreta en la cámara funeraria del faraón que podría conducir a la cámara de Nefertiti.

Aunque ha visitado varias veces esa tumba, este descubrimiento lo realizó Reeves estudiando fotografías efectuadas por una compañía española, que hizo un prototipo exacto de la tumba.

Esas fotografías presentan nuevas informaciones y detalles sobre los muros de la cripta, que es imposible ver a simple vista, según el arqueólogo.

Nefertiti fue esposa del faraón Akenatón de la XVIII dinastía, que gobernó entre 1539 y 1075 a.C. y fue el padre de Tutankamón.

sábado, 29 de agosto de 2015

El ídolo de Shigir tiene unos 11.000 años de antigüedad, el doble que las Pirámides de Egipto


Científicos han divulgado los resultados de una investigación internacional de la escultura de madera hallada en la región rusa de Ural, conocida como Ídolo de Shigir. Los mismos superaron todas las expectativas: su antigüedad es de 11.000 años, dos veces más que las pirámides de Egipto, lo que la convierte en la pieza más antigua del mundo en su tipo.

Según ha formulado el profesor Mijaíl Zhilin, del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias rusa, "las pirámides egipcias son niños en comparación con el Ídolo". La pieza, hallada en 1890 a 100 kilómetros de Ekaterimburgo, resultó ser más antigua de lo que se pensaba, ganando así el título de la escultura de madera más antigua del mundo, informa 'Rossiyskaya Gazeta'.

En 1997, científicos de San Petersburgo intentaron por primera vez averiguar la datación de la escultura, concluyendo en que tenía 9.500 años. Los resultados provocaron un serio debate científico y no fueron reconocidos por la comunidad científica internacional. El año pasado, dos especialistas alemanes de renombre llegaron a Ekaterimburgo para llevar a cabo su propio análisis.

"Los resultados han superado nuestras expectativas", anunció el profesor Thomas Terberger. "El Ídolo de Shigir tiene 11.000 años". Según destacó, es una cifra muy importante para la comunidad científica internacional, ya que ayuda a entender el desarrollo de la civilización, el arte de Eurasia y de toda la humanidad. "Se puede decir que en aquel momento, hace 11.000 años, los cazadores, pescadores y recolectores de los Urales no eran menos desarrollados que los agricultores de Medio Oriente", añadió.

Foto: Se señalan en círculo rojo seis rostros, que, junto con el que encabeza el ídolo, suman siete.

Por su parte, el profesor Zhilin hizo hincapié en que la estatua es dos veces más antigua que las pirámides más viejas de Egipto. Es decir, una vez que el glaciar retrocedió de los Urales, en el comienzo del Mesolítico, se formó allí una sociedad mucho más civilizada de lo que se pensaba previamente.

Fuente: RT

Se cuestiona la clasificación

Un experto cuestiona la clasificación del homo habilis por los Leaky en 1964

Restos del homo habilis
Foto: JEFFREY SCHWARTZ

Actualizado 28/08/2015 14:51:26 CET

   MADRID, 28 Ago. (EUROPA PRESS) - 

   El registro fósil humano --género Homo, especie sapiens-- está bastante mal categorizado, según considera el antropólogo de la Universidad de Pittsburgh Jeffrey Schwartz.

   A su juicio, esto conduce a una visión limitada de lo que este experto considera una historia evolutiva más compleja y amplia de lo que la mayoría de los antropólogos reconocen, informa la Universidad de Pittsburgh en un comunicado.

   En el último número de la revista Science, Schwartz, profesor de Antropología y de Historia y Filosofía de la Ciencia, sostiene que "los límites de especie y género siguen siendo tan difusos como siempre, y que nuevos fósiles habrían sido asignados al azar a las especies de Homo, con una mínima atención a la morfología".   Por esto, Schwartz significa que la forma y estructura de los fósiles de homínidos (un grupo formado por los seres humanos modernos, las especies humana extintas, y todos nuestros antepasados inmediatos) son demasiado a menudo ignorados por respeto a la tradición sobre la objetividad.

   Como ejemplo, Schwartz cita el descubrimiento en 1960 por Jonathan y Mary Leakey de fósiles de 1,8 millones de años de edad, en el barranco de Olduvai, en Tanzania. Cuando la pareja publicó sus resultados en 1964, alegaron que los fósiles representaban una nueva especie, el Homo habilis.

   "Había justificación morfológica escasa para la inclusión de este antiquísimo material como Homo", escribe Schwartz. "En efecto, la motivación principal parece haber sido el deseo de los Leakey de identificar este homínido como el fabricante de las herramientas de piedra simples que se encuentran en las capas más bajas de la quebrada..."

   Según Schwartz, incluir estos fósiles como Homo, cuando su edad y apariencia dictan lo contrario, "amplían la morfología del género de forma que otros homínidos de otros sitios podrían colarse en ella casi sin tener en cuenta su apariencia física. Como resultado, la definición en gran medida no examinada de Homo se hizo aún más turbia".

Un experto en egiptología muy polémico

Con Zahi Hawass, espectáculo garantizado

FOTO: SUPREME COUNCIL OF ANTIQUITES. HO | EFE

El arqueólogo que medró a la sombra de Mubarak vive alejado de las críticas por su mal carácter y su exceso de ego tras años «reinando» en Egipto

Hablar de egiptología en el país de los faraones sin mencionar a Zahi Hawass sería un olvido imperdonable. Pero es también uno de los más controvertidos estudiosos del mundo antiguo, amado por tantos como maldecido por sus detractores. Nacido en la ciudad de Damieta, en pleno delta del Nilo, cambió la historia grecorromana por la egiptología y se echó al desierto. «Todavía quedan un 70 % de las riquezas de Egipto bajo la arena», llegó a asegurar Hawass.

Ahora descansa en su casa de El Cairo tras su segunda renuncia al ministerio de Antigüedades y verse envuelto en procesos judiciales por corrupción, malversación de fondos y connivencia con el régimen dictatorial de Hosni Mubarak. En el 2011, tras cesar en el cargo de ministro, fue condenado a un año de cárcel por desacato. Eso sí, ha salido indemne de todos ellos. El gobierno de transición lo rehabilitó al poco, pero dimitió alegando que existía dejadez contra el expolio en un Egipto en tiempos revueltos. Su tiempo muerto lo ocupa en escribir libros y dar entrevistas, criticar la dejadez del patrimonio y acusar a todos los que lo descalifican de ser «unos insectos».

Ilustrado, musulmán de barniz laicista y con estudios en la universidad de Pensilvania, es también un showman. Hasta ahora, allí donde había un descubrimiento, aparecía Hawass con su sombrero a lo Indiana Jones -personaje con el que le gusta que lo comparen- y una retahíla de cámaras de televisión detrás. Hawass tiene un lado oscuro. Empezando por su afán de protagonismo. Discovery Channel lo fichó para sus documentales y el mundo conoció las riquezas de Egipto de boca del entonces Consejero Supremo de Antigüedades. «Soy famoso y poderoso por lo que hago por el país. Nadie en Arqueología ha ayudado más a Egipto que yo», sentenció. Hawass critica la fuga de turistas, y asegura que Egipto es un lugar seguro para el visitante.

El cazador de momias no es muy querido en Occidente, y no solo por su reclamación de 3.000 piezas sacadas ilegalmente de Egipto, entre estas los bustos de Nefertiti del Museo de Berlín o la Piedra Rosseta, del British Museum, cuyos jeroglíficos desentrañó Champollion. Tampoco su carácter le granjeó amistades entre los arqueólogos. Muchos dicen que una palabra suya era más que suficiente para obtener o no permiso para excavar. Igualmente no ha caído bien su papel en los últimos años de Mubarak, que lo catapultó al ministerio. O el descalabro en Giza, cuando autorizó un reportaje sobre el origen extraterrestre de los faraones, que terminó con la sustracción de varias piezas. El escándalo más reciente, antes de apartarse de la esfera pública, fue el choque con los restauradores del Museo del Cairo para recuperar la barba postiza de Tutankamón, desprendida tras un golpe fortuito. Hawass se negó a pegarla con cola y sugirió insertarla con un hierro, a lo que los expertos se negaron.

Pero no todo es vanidad en el arqueólogo de Damieta. Las necrópolis de Saqqara y Giza, el valle de las Momias, la identificación de un sarcófago que durmió durante años en el almacén y pertenecía a la reina Hatshepsut, son sus avales. Hawass acercó Egipto al gran público a través de los medios de comunicación, entendiendo que hoy, sin espectáculo ni cámaras, nada trasciende. El faraón del delta ya no manda, pero no descarta volver. Quizás, cuando habla de su país, hace suya la frase de Champollion: «Soy adicto a Egipto, Egipto lo es todo para mí».

El país rompe relaciones con un museo inglés por vender una estatua

El ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, suspendió ayer las relaciones de las instituciones de su país con el Museo de Northampton, en el Reino Unido, por vender la estatua faraónica de Sejemka de hace más de 4.000 años, y calificó el hecho de crimen moral. Al Damati anunció que pese a la venta y según las leyes británicas, la estatua no puede salir de Reino Unido hasta el mediodía del día 28. Ese plazo podría prorrogarse hasta el 29 de marzo del 2016 en el caso de que surgiera una oferta en firme para una nueva compra de la estatua. Así, Al Damati invitó a todos los egipcios y amantes de la civilización egipcia, sobre todo a aquellos egipcios residentes en Reino Unido, a comprar la estatua, ya que este sería un nuevo intento de devolver la antigüedad faraónica a tierras egipcias.

Al Damati (en la fotografía) señaló que todas las organizaciones internacionales, entre ellas la Unesco y el Consejo Internacional de Museos, apoyan a Egipto en su intento de conservar la estatua. El ministro añadió que estas instituciones adoptan todas las medidas legales y normas morales que prohíben a los museos la venta de sus propiedades. La estatua se subastó en la casa Christie?s de Londres por 21,8 millones de euros, muy por encima del precio estimado. La salida al mercado de la valiosa estatua, de piedra caliza pintada y dedicada al inspector de los escribas Sejemka, fue condenada por el embajador de Egipto en Londres, Ahsraf Eljoli, ya que su país se la regaló al Museo de Northampton a finales del siglo XVIII.

Fuente: La Voz de Galicia