domingo, 26 de octubre de 2014

¿Cómo se formó el Pico Teide?

El origen pico más alto de España ha estado siempre sujeto a debates entre los científicos, que proponían varias hipótesis para explicar cómo se formó este impresionante volcán. Un nuevo estudio arroja luz sobre el misterio y además revela que el Teide se formó en tan solo 40.000 años.

El volcán del Teide es el pico más alto de España

Quienes hayan tenido la suerte de pasear por el Parque Nacional del Teide habrán disfrutado, no solo de la enorme riqueza biológica que alberga este espacio, sino también del espectacular monumento geológico que supone el volcán. Con sus 3.718 metros de altura sobre el nivel del mar, se trata del monte más alto de nuestro país y del tercer volcán más alto del mundo.

El nuevo estudio, que se publica en Geomorphology, ha sido realizado por un equipo internacional de científicos liderado por Vicente Soler, investigador e la Estación Volcanológica de Canarias (IPNA-CSIC). Los resultados del trabajo confirman una de las teorías sobre el origen del Teide, según la cual un deslizamiento geológico desde el norte de la isla de Tenerife hasta el mar provocó una gran depresión que se fue rellenando de materiales hasta formar lo que hoy es el pico más alto de España. La zona está ahora rodeada por paredes verticales – a excepción de la parte superior – que “serían la cicatriz provocada por aquel gran deslizamiento”, ha confirmado Soler a la agencia SINC.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron un centenar de muestras de las primeras lavas emitidas tras el deslizamiento, que según la datación se produjo hace 180.000 años. Según los resultados, el nuevo volcán de las Islas Canarias se empezó a formar hace 120.000 años. El grueso del relleno del valle de Icod, que sirve de base al estratovolcán, se produjo en un periodo de 40.000 años, una cifra que, aunque nos parezca mucho tiempo, “a escala geológica se trata de un intervalo muy corto”, explica Soler.

El estudio revela la formación del volcán

Rocas milenarias

Además, los investigadores han realizado también estudios de datación sobre las rocas que conforman el volcán para saber, por ejemplo, cuanto tiempo tardaron los magmas, originalmente basálticos, en evolucionar hacia otro tipo de materiales. Desde que comenzó su formación, los magmas se han ido diferenciando para formar nuevos materiales. Por ejemplo, en la Montaña Blanca se encuentra piedra pómez de una erupción que ocurrió hace tan solo 2.000 años. 

¿Cómo conocer la edad de una roca? En este estudio, “se ha deducido por la relación de su contenido en potasio y en argón, ya que la cantidad de los dos elementos químicos es proporcional al tiempo transcurrido desde su enfriamiento”, indica Soler.

domingo, 19 de octubre de 2014

El carbono 14 delata al falso Artemi


Canarias7

Teresa Delgado junto al cuerpo momificado que hasta ahora se creía que pertenecía a Artemi. 

Estadísticas

Luisa del Rosario  / Las Palmas de Gran Canaria

«No es Artemi [Semidán], pero en El Museo lo seguiremos llamando así, no hemos acostumbrado», señaló ayer el director del centro, Diego López. Y es que, efectivamente, «se ha caído un mito». La momia que algunas fuentes defendían como el cuerpo amortajado del guanarteme canario caído en Arguineguín es diez siglos anterior de lo que se creía.

La entrada de la sala dedicada a la antropología física de los antiguos canarios en El Museo Canario está presidida por la llamada «momia de Arguineguín», un individuo envuelto en más de una docena de capas de piel antes de su enterramiento. Este hecho –que apuntaba a su alta categoría social en la sociedad aborigen– y el que en las radiografías se revelara que tenía varias fracturas compatibles con haber librado una batalla hizo que algunos defendieran la tesis de que se trataba de la momia de Artemi Semidán, guanarteme que acaudilló a los canarios en la victoria militar aborigen que impidió el desembarco europeo en Arguineguín a mediados del siglo XV.

«La momia procede de la colección privada del Conde de la Vega Grande. En el siglo XIX era característico entre cierta parte de la sociedad, tener estas colecciones. Cuando murió donó el material a El Museo Canario, pero sin indicar de donde procedía. Algunos [restos] eran de Guayadeque, otros de Mogán y otros de Arguineguín. No se sabe por qué se dijo que esta momia procedía de Arguineguín.Y, además, presenta una fractura en una tibia, otra en un fémur y una fractura craneal. Se deduce que murió al poco tiempo porque no curaron. Y dado el inmenso numero de capas en la mortaja hizo pensar que era Artemi», explicó ayer la doctora en Historia y conservadora de El Museo Canario Teresa Delgado.

Los análisis de carbono 14 realizados en medio de una investigación de los expertos del centro de Vegueta han delatado, sin embargo,  al falso Artemi. «El carbono 14 nos ha dado que murió entre el 415 y el 560. Otras dos momias del museo se han datado en fechas similares. Ha sido una sorpresa, pues las fechas están totalmente alejadas del desembarco de Arguineguín. Por lo que, obviamente, se cae un mito», dijo la experta.

Funerarias. Con todo, el descubrimiento ha permitido desvelar algo que hasta ahora no se sabía. El estudio de las momias de la necrópolis Maspalomas que, por dónde fueron enterradas, no conservan los tejidos de piel o juntos con los que fueron amortajadas, sí revela, sin embargo, que fueron enterradas envueltas en pieles o juntos, pues los huesos presentan un movimiento compatible con las correas con las que el cuerpo era amarrado en el sudario. Y estas momias, explica Delgado, se han datado entre los siglos XI y XV. Eso significa, resaltó la experta, que «estamos hablando de una continuidad de diez siglos en las prácticas funerarias».

Además, continuó, se sabe que «existieron especialistas, en pieles y juncos, en loza, en la construcción de viviendas, en la madera, en la extracción de la obsidiana, y en el caso del tratamiento del cadáver también personas especializadas porque la regularidad responde a una cualificación específica».

Por otro lado, relata Delgado, el proceso de investigación también ha echado por tierra una creencia generalizada. Si bien los aborígenes canarios se organizaban en grupos jerarquizados, las desigualdades no eran tan pronunciadas como se creía. Al menos, matizó la experta, en dos cuestiones. Una, la forma de los enterramientos. Todos los cuerpos pasaban por el ritual funerario del amortajamiento. Y otra, añadió, la alimentación. Delgado explicó que por la dentición se sabe que no había grandes diferencias en la alimentación de unos y otros. Sí mantiene la experta, no obstante, que la desigualdad de género era más evidente tanto por la división del trabajo como por la alimentación.



domingo, 5 de octubre de 2014

Joyas ocultas

Tras cuatro años de trabajo y la aportación de casi medio centenar de investigadores y escritores –entre ellos Antonio Tejera Gaspar (catedrático de Arqueología en la ULL), Manuel de Paz (catedrático de Historia de América en la ULL), Luis Alberto Anaya (profesor titular de Historia Moderna en la ULPGC) y Germán Santana Pérez (profesor titular de Historia Moderna en la ULPGC)–, ve la luz Enigmas y tesoros en Canarias. El misterio de Cabeza de Perro (Herques). Se trata de un libro editado con mimo en el que se da cuenta, en 50 artículos, de "historias y aspectos relacionados con tesoros" en las siete islas: "desde pecios cargados de mercancías que iban o venían de América, a la vida de algunos piratas que transitaron las islas, historias vinculadas a sus tesoros, u objetos valiosos que hoy se conservan en iglesias y algunos museos y que son considerados auténticas reliquias", explica el historiador y editor de la publicación, Juan Francisco Delgado, quien apunta que el libro "se apoya en fuentes documentales diversas y contrastadas y en algunas entrevistas a personas que han conservado la tradición oral".

El polifacético escritor isleño Alberto Vázquez-Figueroa prologa este volumen con un texto convertido en una nueva historia que leer y, como todo buen relato, a caballo entre la leyenda, la ficción y la realidad.
El autor de Garoé juega con los símbolos como lo hace todo el libro. Qué significa, dónde está, quién lo trajo, o cómo desapareció o por qué se relaciona con las islas son algunas de las preguntas que van respondiendo los distintos artículos que se incluyen en este cuidado volumen impreso en tapa dura en color e ilustrado con numerosas fotografías.
Peculiaridad patrimonial
Enigmas y tesoros se presenta en tres partes bien diferenciadas. La primera -compuesta por una veintena de artículos-  está dedicada a realizar un recorrido por personajes, lugares u objetos vinculados a leyendas, enigmas y tesoros diversos en las siete islas o «que pueden puedan ser considerados tesoros o que tengan un importante valor patrimonial, y que posean la peculiaridad  de ser bastantes desconocidos por la mayor parte de la población. Desde un cuadro muy valioso (por su singularidad y características), una colección antigua de monedas romanas y cuños de Mesopotamia, (donada por Alejandro Lifchuz, un ruso afincado en Gran Canaria), y que se encuentran en El Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria, hasta una monumental cruz de plata cubana ( la mayor pieza de filigrana de plata del mundo), que se encuentra en la Iglesia de San Marcos  de Icod de Los Vinos (Tenerife), restos de  pecios (con tesoros o leyendas vinculados a los mismos), los tesoros incunables del Fondo Antiguo de la Universidad de La Laguna y de El Museo Canario, un tesoro en La Palma, la lámpara de plata que los buzos rescataron del mar (Telde), un tesoro cerámico en los fondos marinos de La Gomera, el tesoro de la Cueva de Los Verdes, el tesoro de la ermita de San Pedro Alcántara (Fuerteventura), o La Dehesa, que se considera un escenario enigmático (El Hierro).
La segunda está íntegramente dedicada a la figura del pirata Cabeza de Perro, "pues existen serias dudas acerca de la  existencia del mismo en las islas Occidentales (a pesar de que todas las historias narradas por la tradición oral desde finales del siglo XIX lo certifiquen), ya que fue una figura literaria creada por Aurelio Pérez Zamora. No obstante se plantearán otras  hipótesis (basadas en diferentes textos históricos), sobre la existencia de otro pirata 200 años antes, en las islas orientales con el mismo nombre", explica el editor. Paralelamente, se narrarán diversas historias recogidas en periódicos de la época y  entrevistas realizadas a personas longevas sobre aspectos de la vida y atrocidades cometidas por dicho pirata en aguas de Canarias.
La tercera y última parte, la más extensa en número de páginas, incluye 30 artículos cortos «donde se narran o detallan (a través de diversos documentos o entrevistas), historias y leyendas sobre tesoros basados en hechos reales. Así, por ejemplo, se analiza la historia de diversos tesoros enterrados en las islas, los tesoros del pirata Amaro Pargo, el tesoro dejado por Nelson en su ataque a Tenerife, los tesoros del barco Alfonso XII (Gando), los tesoros del herreño Pedro Quintero (Virrey de Manila). Un capítulo dedicado a los naufragios y tesoros en los fondos marinos de Canarias, el tesoro de Majanicho y la Cueva del Dinero (Fuerteventura), el Pino Gacho y otras leyendas de tesoros en La Palma, el tesoro de Soo (Lanzarote), un tesoro desaparecido: La Virgen del Buen Paso (La Gomera), Las riquezas de Don Pedro Quintero Núñez, Virrey de Manila (El Hierro), etcétera.
También existe otro artículo "novedoso", destaca Delgado Gómez, que narra aspectos llamativos sobre los tesoros dejados por José de Viera y Clavijo.

Presentaciones
Para el editor, Enigmas y tesoros de Canarias "va contribuir de forma notable a la difusión del patrimonio cultural e histórico-artístico" del Archipiélago y, además, "a potenciar turísticamente a todas las Islas, pues  se pretende dar a conocer al ciudadano en general y visitante, numerosos aspectos sobre el rico patrimonio histórico desconocido  (con calificación de tesoro por sus peculiaridades) que poseen las Islas". Enigmas y tesoros en Canarias sale hoy a la venta. Además, se presentará  en Tenerife, en el Parlamento de Canarias, el próximo jueves 9 de octubre a las 18.30 horas y el 22 de octubre en Ámbito Cultural, en Las Palmas de Gran Canaria, a las 19.30 horas, así como en medio centenar de lugares repartidos por todas las islas.
La editorial Herques ha publicado con anterioridad, entre otros, libros tan conocidos como:  Canarias. Islas y pueblos, Canarias. Viaje a lo desconocido (libro más vendido en Canarias en 2008) y La Cueva de las mil momias (libro más vendido en Canarias a finales de 2010).

Canarias7   06.10.2014

jueves, 18 de septiembre de 2014

Un tercer grupo de antiguos humanos se añade al árbol genealógico de los europeos


Un tercer grupo de antiguos humanos se añade al árbol genealógico de los europeos

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La investigación genética y arqueológica reciente ha revelado que casi todos los actuales europeos descienden de una mezcla de dos poblaciones antiguas, pero esa no es la historia completa.

   Investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, y la Universidad de Tübingen, en Alemania, documentan ahora una contribución genética de un tercer ancestro: antiguos euroasiáticos del norte.

   Hace unos 7.500 años en Europa, la agricultura estable se generalizó en el Oriente Próximo, llevando a los primeros agricultores a estar en contacto con los cazadores-recolectores que ya vivían en Europa desde hace decenas de miles de años. El tercer grupo de antiguos humanos detectado ahora parece haber contribuido también al ADN de los europeos actuales, así como a las personas que viajaron a través del Estrecho de Bering al continente americano hace más de 15.000 años.

   "Antes de este trabajo, los modelos que teníamos sobre la ascendencia europea eran mezclas de dos vías. Ahora mostramos que hay tres grupos", resume uno de los autores de esta investigación, David Reich, profesor de genética en la Escuela de Medicina de Harvard. "Esto también explica la conexión genética recientemente descubierta entre los europeos y los nativos americanos --agrega Reich--. El mismo grupo antiguo del Norte de Eurasia contribuyó a los dos".

   El equipo de investigación,' cuyas conclusiones se publican en un artículo en la edición de este jueves de 'Nature', también descubrió que los antiguos agricultores de Oriente Próximo y sus descendientes europeos pueden trazar parte de su ascendencia de un linaje previamente desconocido, aún más antiguo, llamado euroasiáticos basales.

   Para analizar el misterio permanente del patrimonio de los europeos y sus relaciones con el resto del mundo, el equipo secuenció el ADN de más de 2.300 personas de hoy en día en todo el mundo y de nueve seres humanos antiguos de Suecia, Luxemburgo y Alemania. Los huesos antiguos procedían de ocho cazadores-recolectores que vivieron hace unos 8.000 años, antes de la llegada de la agricultura, y un agricultor de hace unos 7.000 años.

   Los científicos también incorporaron secuencias genéticas de estudio previamente recogidas de antiguos humanos del mismo periodo de tiempo, incluidos los agricultores tempranos como Ötzi, el Hombre de Hielo. "Hubo una transición genética clara entre los cazadores-recolectores y los agricultores, lo que refleja un importante movimiento de gente nueva a Europa desde Oriente Próximo", afirma Reich, que trabajó con Johannes Krause, profesor de arqueología y paleogenética de la Universidad de Tubinga y codirector del Instituto Max Planck para la Historia y las Ciencias, en Jena, Alemania.

   No se encontró ADN del antiguo euroasiático del norte en cualquiera de los cazadores-recolectores o los primeros agricultores, lo que sugiere los antiguos euroasiáticos del norte llegaron a la zona más tarde. "Casi todos los europeos tienen ascendencia de los tres grupos ancestrales --afirma Iosif Lazaridis, investigador en genética en el laboratorio de Reich y primer autor del artículo--. Las diferencias entre ellos se deben a las proporciones relativas de ascendencia. Los europeos del norte tienen más de los antepasados cazadores-recolectores, hasta aproximadamente el 50 por ciento en los lituanos, y los europeos del sur tienen más de los ancestros agricultores".

   Lazaridis añade: "La antigua ascendencia del norte de Eurasia es proporcionalmente el componente más pequeño en todas partes en Europa, nunca más de 20 por ciento, pero la encontramos en casi todos los grupos de Europa que hemos estudiado y también en las poblaciones del Cáucaso y Oriente Próximo. Una profunda transformación debe haber tenido lugar en el oeste de Eurasia", tras la llegada de la actividad agraria.

   Cuando se llevó a cabo esta investigación, los antiguos euroasiáticos del Norte euroasiáticos eran una "población fantasma", un grupo antiguo conocido sólo a través de las huellas que dejó en el ADN de las personas de hoy en día. Luego, en enero, un grupo separado de arqueólogos encontró los restos físicos de dos antiguos euroasiáticos del Norte en Siberia, de forma que, según Reich, se pudo estudiar cómo se relacionaron con otras poblaciones.

UN MODELO DE TRES ASCENDENTES DIVERSO

   Reich considera que podría haber fácilmente más de tres grupos antiguos que contribuyeron al perfil genético del europeo de hoy. Él y sus colegas encontraron que el modelo de tres vías no cuenta toda la historia de algunas regiones de Europa, ya que grupos mediterráneos como los de Malta y los judíos asquezaníes tienen más ascendencia de Oriente Próximo de lo previsto, mientras que los europeos del noreste, como los finlandeses y los saami, así como algunos rusos del norte, poseen ascendencia asiática más oriental en la mezcla.

   Sin embargo, lo más sorprendente del proyecto para Reich fue el descubrimiento de los euroasiáticos basales. "Este profundo linaje de ascendencia no africana se bifurca antes de que todos los demás no africanos se separaran de los otros.Antes de que se separaran los aborígenes de Australia y Nueva Guinea y los indios del sur y los nativos americanos y otros cazadores-recolectores, se separaron los euroasiáticos basales. Esto reconcilió algunas piezas de información contradictorias", plantea

   A partir de ahora, el equipo quiere averiguar si los antiguos euroasiáticos del norte llegaron a Europa y encontrar ADN antiguo de los euroasiáticos basales. "Apenas estamos empezando a comprender la relación genética compleja de nuestros antepasados -señala el coautor Krause--. Sólo los datos genéticos de restos humanos más antiguos nos permitirán desentrañar nuestro pasado prehistórico".

   "Hay preguntas abiertas importantes acerca de cómo la gente de hoy en día del mundo llegó a donde están", añade Reich, científico también en el Instituto Médico Howard Hughes, en Estados Unidos. "El estudio tradicional que emplean los genetistas es mediante el análisis de las personas de de hoy en día, pero esto es muy difícil porque la gente actual reflejan muchas capas de mezcla y migración".

   "La secuenciación del ADN antiguo es una poderosa tecnología que permite ir de nuevo a los lugares y periodos en los que se produjeron los acontecimientos demográficos importantes. Es una nueva y gran oportunidad de aprender acerca de la historia humana", concluye este investigador.

domingo, 31 de agosto de 2014

¿Pasó Colón por Bahía Feliz?


La coordenada exacta de Maspalomas donde Cristóbal Colón decidió enterrar durante unas horas el ancla hace más de cinco siglos aún continúa siendo un enigma. Al rechazo del Gobierno canario por declarar a la franja del Oasis como Bien de Interés Cultural (BIC) se le suma la hipótesis de que el almirante desembarcara en Tarajalillo. Uno de sus defensores es el investigador Paco Guedes, quien estima que la costa de Tarajalillo presentado mejores condiciones para el fondeo de las embarcaciones, además de la cercanía de posibles lugares para el abastecimiento de alimentos.

No existe certeza absoluta que Cristóbal Colón desembarcara en busca de abastecimiento en las inmediaciones de la charca de Maspalomas durante su cuarto viaje a América. La resolución del Gobierno de Canarias, que echó abajo la iniciativa del Cabildo para declarar la franja del Oasis como Bien de Interés Cultural (BIC), incluye en sus consideraciones la hipótesis del investigador Pablo Guedes, que defiende el desaparecido poblado de Pozo del Lentisco, ubicado hoy en día en Bahía Feliz, como enclave más probable para el avituallamiento del almirante.

Guedes señala que la costa de Tarajalillo parece el lugar más adecuado para el fondeo de las embarcaciones por el predominio de los alisios, el desarrollo de la actividad ganadera y salinera de sus pobladores, y la existencia de una laguna de aguas salobres.

De las escuetas referencias que Hernando Colón (hijo menor del gran almirante genovés) dejó escritas en su diario sobre el paso de su tripulación por el litoral meridional de Gran Canaria hace más de cinco siglos, solo se contempla que la llegaba de las cuatro naves tuvo lugar en el término de Maspalomas durante un período aproximando entre 24 y 48 horas. El tiempo suficiente para abastecer a sus navegantes de carne, agua, sal y leña en el cuarto viaje a América.

Sin embargo, los datos que se desprenden de los escritos del hijo de Colón impiden trazar en la costa de San Bartolomé de Tirajana un punto exacto en el que se produjo el desembarco. Algunas crónicas históricas, en las que se apoya el Cabildo para declarar la franja del Oasis como Bien de Interés Cultural (BIC), señalan las inmediaciones del Faro y la Charca de Maspalomas como el enclave adecuado para el fondeo de las embarcaciones. Sin embargo, una resolución reciente del Gobierno de Canarias ha rechazado la incoación de dicho expediente al carecer el Oasis de Maspalomas de "exponente arqueológico o arquitectónico" vinculante con los hechos ocurridos en el año 1502. Según el Boletín Oficial de Canarias, del pasado 6 de agosto, "los escritos de Hernando Colón, Juan de la Cosa o cualquier otro autor de la época no establecen una relación fiable entre ambas realidades [?] la valoración del lugar es difícilmente defendible ante las grandes alteraciones que ha experimentado por la intervención humana" a lo largo del tiempo. Por contra, el Ejecutivo incluye otros dos enclaves en el municipio tirajanero que resultan mucho más adecuado para el arribo de las embarcaciones del colonizador castellano: la Bahía de Meloneras y la desembocadura del barranco de Tarajalillo. Esta segunda opción es avalada por el investigador Pablo Guedes, quien aborda el debate histórico desde 2009.

Este apasionado de la historia del Sur de Gran Canaria sostiene que existen suficientes indicios para situar el desembarco de Colón en el desaparecido poblado canario de Pozo del Lentisco, situado en lo que en la actualidad se conoce como Bahía Feliz. Según las crónicas de la época, el paso de los expedicionarios por el sur de la isla duró apenas entre uno y dos días, por lo que probablemente la tripulación se sirvió del suministro de los pobladores canarios de la zona para llenar sus barriles con rumbo al nuevo continente.

En su línea de investigación, Pablo Guedes no descarta de manera tajante que el almirante pudiera arribar al Oasis de Maspalomas, pero sí defiende que existen más probabilidades de que el arribo ocurriera en Bahía Feliz por tres razones: en primer lugar, el término de Maspalomas abarca un espacio geográfico mucho más amplio que las inmediaciones del Faro. En concreto, los límites de esta denominación se extienden desde El Castillo del Romeral hasta terrenos más lejanos de la urbanización de Meloneras, por lo que esta denominación no solo ha de subscribirse al enclave del Oasis.

En segundo lugar, el viento que sopla por la bahía de Tarajalillo es más favorable para la navegación de barcos de vela del siglo XVI que otras zonas del litoral de Maspalomas. De ahí que Guedes sostenga que probablemente Colón decidiera detener sus navíos en Bahía Feliz y no continuar hasta el Oasis, que concentra más riesgos de escollo para el fondeo de barcos.

En tercer lugar, como su nombre indica, en el Pozo del Lentisco había un depósito de agua salobre, que serviría para realizar aguadas a los tripulantes. Y en sus cercanías, se encontraban unas salinas naturales, las llamadas de ´Abajo´, donde los aborígenes recogían sal para conservar sus alimentos perecederos. Ante la disposición de tales recursos, Guedes considera lógico que los expedicionarios desembarcaran en este enclave antes de continuar con su travesía por el Atlántico.

El cuarto argumento en el que el autor sureño apoya su tesis es el acceso del que dispone Bahía Feliz no solo a tabaibales, que garantizaban a los expedicionarios la materia prima para hacer fuego, sino además a un pinar que se extendía entre los 200 y 1.000 metros de la costa con el que se podía conseguir leña para la travesía.

El último indicio que fundamenta esta hipótesis reside en que los originarios de la zona de Tarajalillo se dedicaban principalmente a la actividad ganadera caprina. "En este enclave los canarios culminaban las apañadas de Tirajana, una costumbre que se seguiría realizando hasta el siglo XX, mediante la cual los pastores marcaban y controlaban los ejemplares", asegura Guedes. El escenario constituía una despensa de carne, manteca y cebada para Colón y los suyos.

A lo largo de estos últimos cinco años, Guedes ha ido recopilando crónicas e indicios que apuntan al enclave de Bahía feliz co- mo el sitio que reúne las características necesarias para que allí se produjera el acontecimiento histórico. "Se trata de ir encajando piezas en el puzle y, al margen de la polémica política suscitada por este asunto en los últimos meses, mi trabajado solo consiste en indagar sobre la historia del sur de la Isla", aclara el autor, quien, al ser vecino de Castillo del Rome-ral, conoce el terreno de Tarajali-llo y sus leyendas como la palma de su mano.

Para desarrollar su investigación, Guedes ha tenido que consultar documentos pasados de toda índole, desde contratos de venta de terrenos en Tirajana, actas notariales hasta mapas, registros de propiedad y libros de historiadores anteriores.

A día de hoy no quedan restos del antiguo poblado de Pozo del Lentisco en la bahía tirajanera. Esta cuestión, según Guedes, se debe a que los castellanos destruyeron durante La Conquista no solo las edificaciones aboríge- nes (casas, pozos), sino también cualquier manifestación religio- sa que no perteneciera a la Iglesia católica.

Asimismo, según se plasma en el Boletín Oficial de Canarias, existen datos adicionales acerca de la prestación de servicios militares que los pobladores de la bahía de Tarajalillo habían realizado a otros navegantes en aquellos años.

Independientemente de las hipótesis que los distintos autores formulen sobre este episodio histórico, lo cierto es que solo existen tres documentos que hacen referencia explícita a los hecho ocurridos hace más de cinco siglos: el diario del hijo del colonizador, Hernando Colón, que por aquella época tenía 13 años de edad, una carta del almirante genovés escrita en Jamaica días después de haber pasado por Canarias y una cita en un testamento que realizó uno de los escribanos que acompañó a Colón en su travesía.

Ante la inexistencia de pruebas arqueológicas y arquitectónicas que llenen de rigor científico las lagunas que circundan el paso de Colón por San Bartolomé de Tirajana, se abre un abanico de teorías en busca de trazar sobre el mapa sureño la coordenada exacta del desembarco. Además de la desembocadura del barranco de Tarajalillo, el Gobierno de Canarias menciona en su resolución la bahía de Meloneras como otro posible paraje en el que se desarrollara este hito histórico, que tanta polémica política ha levantado en los últimos meses.

martes, 26 de agosto de 2014

Eran rubios los guanches?", se preguntó un antropólogo americano en 1935

EFE - Santa Cruz de Tenerife

26/08/2014

(Foto: EFE)

Técnicos del Museo de la Naturaleza y el Hombre de Tenerife han encontrado en un rastro callejero un ejemplar de 1935 de la revista estadounidense "Natural History", en la que un antropólogo relaciona a las tribus del Rif africano con los guanches por el color rubio de sus cabellos.

La revista "Natural History. Journal of The American Museum of Natural History" fue adquirida por el técnico de Difusión y Comunicación de Museos de Tenerife Néstor Yanes Díaz en el rastro de Santa Cruz de Tenerife y en ella, un ejemplar de febrero de 1935, se publica un artículo de Carleton S. Coon titulado "The people of the Rif. The White Tribes of the Mountains of North Africa" (Los pueblos del Rif. Las tribus blancas de las montañas del norte de África).

Mercedes Martín, técnico del Instituto Canario de Bioantropología, del Cabildo de Tenerife, indica en una entrevista a EFE que en el artículo el antropólogo estadounidense explica el interés que los naturales del Rif -región montañosa del noroeste de África- tenían en ese momento para la ciencia, pues muchos de ellos eran rubios.

Este hecho, aunque exagerado a menudo, era sin embargo real, pues menos de la mitad de la población tenía el cabello negro aunque el de la mayoría era castaño medio u oscuro, detalla Mercedes Martín, que también ha publicado un comentario al respecto del mencionado artículo en la página en internet del Organismo Autónomo de Museos de Tenerife.

Uno de cada cuatro rifeños tenía la barba rubia y uno de cada tres, morena, y el pelo rubio era del tipo dorado, nunca de tonos cenicientos.

El 4 por ciento tenía el pelo con tintes rojizos y este porcentaje ascendía al 17 si se incluye el cabello de la barba, lo que los señala como uno de los pueblos más pelirrojos del mundo, y en su mayoría eran pecosos.

Más de la mitad tenía los ojos azules, grises o verdes, pero muy frecuentemente mostraban manchas de color marrón en un fondo más claro.

La combinación de los ojos azulados bajo cejas resaltadas, la barba rubia o rojiza y la piel blanca rojiza los hacen parecer una raza rubia pura, añade el antropólogo estadounidense en su artículo.

En este trabajo Coon comenta que los rifeños no son los únicos rubios en el norte de África, aunque son los más numerosos, pues "también los guanches en época de la conquista eran frecuentemente rubios".

En el norte de África, si se considera a árabes y bereberes, existe un mínimo de individuos rubios y actualmente los investigadores opinan que el guanche no debió variar demasiado de las poblaciones mediterráneas, en general, y norteafricanas, en particular en cuanto a la pigmentación de piel, pelo y ojos.

Tampoco debieron diferir en demasía de las poblaciones canarias actuales y así, la proporción de gente con ojos, tez y cabello de tonos claros debió rondar el 10-20 por ciento de la población, precisa Mercedes Martín.

Carleton S. Coon (1904-1981) fue presidente de la American Association of Physical Anthropologist y sus estudios sobre las razas han sido controvertidos.

Durante la Segunda Guerra Mundial trabajó de espía para los franceses en Marruecos, bajo la ocupación alemana, y utilizó como excusa para ello sus trabajos de campo, lo que le supuso posteriormente la crítica de sus colegas en cuanto a su ética profesional.

También trabajó para la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos, la precursora de la CIA.

Fue discípulo del también estadounidense E. A. Hooton, quien realizó uno de los estudios más pormenorizados, integrales y completos llevados a cabo en esa época en Canarias y que fue publicado en 1925 con el título "The Ancient Inhabitants of the Canary Islands".

Sin embargo, Hooton desmintió que el norte de África haya sido un "centro de rubios", aclara Mercedes Martín.


domingo, 24 de agosto de 2014

La isla de los astrónomos


La isla de los astrónomos

¿Pero cómo consiguieron semejante control del tiempo sociedades aparentemente atrasadas y aisladas durante siglos del resto del mundo por millas y millas de océano? La respuesta está en el cielo… y en las piedras de una decena de yacimientos de Gran Canaria.

Los pastores más viejos de Gran Canaria aún conservan la habilidad de sus mayores de saber la hora del día con sólo mirar al sol, el dios Magec que regía las vidas de los antiguos canarios, o de saber el momento del año por las estrellas del cielo. Algunos de ellos quizá mantengan el conocimiento heredado de padres a hijos de que existen en la isla determinados puntos donde las sombras o los rayos del sol dicen que ha llegado la primavera o incluso que comienza el día más largo del año.

Y es que la isla está salpicada de emplazamientos que mantienen la memoria de losfaicanes, los sacerdotes aborígenes que dirigían los ritos y atesoraban la sabiduría de matemáticos y astrónomos en aquellas viejas sociedades.

La cueva número 6 de Risco Caído

La cumbre del conocimiento astronómico de las sociedades prehispánicas que habitaron Canarias se encuentra en Artenara, el pueblo más alto de Gran Canaria (1.270 metros), donde algunos vecinos siguen viviendo hoy en casas cueva al borde de la sobrecogedora caldera volcánica de Tejeda, como hicieron sus abuelos, bisabuelos y tatarabuelos.

Parte de esas cuevas se encuentra en el paraje conocido como Risco Caído, que los pastores de la zona utilizaron como pajar hasta 1996, cuando se revelaron como un importante yacimiento, con antiguos grabados en sus paredes. Pero fue en 2009 cuando se descubrió el detalle que hace especial a la cueva número 6: desde las 08.00 hasta la 10.00 de la mañana del día más largo del año (21 de junio), la luz solar que se cuela por la claraboya que corona su cúpula proyecta contra la pared un rayo que va iluminando poco a poco los 30 grabados en forma de pubis femenino que decoran sus paredes.

Ese juego de luces y sombras se percibe en su apogeo coincidiendo con el solsticio de verano, pero comienza a producirse con el equinoccio de primavera y termina con el de invierno. Y, para cerrar el ciclo de las estaciones, la primera luz de luna genera el mismo efecto en el solsticio de invierno.

Tumba del Rey, en la necrópolis de Arteara, iluminada por los primeros rayos de sol de la primavera. EFE/Elvira Urquijo A.

“Este es posiblemente el marcador solsticial más importante de toda Canarias. No hay nada absolutamente igual, no sólo en esta isla, sino en resto del archipiélago”, defiende Julio Cabrera, el arqueólogo que dirige por encargo del Cabildo de Gran Canaria los estudios de esta cueva.

Su antigüedad concreta se ignora, pero su valor nunca ha pasado desapercibido. Ni ahora que el Cabildo ha promociona su candidatura a formar parte del listado de sitios arqueológicos Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, ni antes del descubrimiento de sus grabados. De hecho, los arqueólogos han encontrado un documento del siglo XVII que atestigua que la población local sabía que esa era una cueva valiosa, un sitio sagrado. En él, un vecino de Artenara, descendiente de aborígenes, lega dos cuevas almogarenes a su hermano y le obliga a prestar una fianza para que no las destruya, ni venda ni permita que desaparezcan.

Otros relojes prehispánicos en Gran Canaria

Risco Caído es el más sofisticado de los milenarios relojes prehispánicos que salpican los 1.560 kilómetros cuadrados de Gran Canaria, pero no el único. Muy cerca de allí, en la caldera de Tejeda, se encuentra el Roque Bentayga. También allí existe un área ceremonial, donde los rayos que se cuelan al amanecer por una muesca de un promontorio rocoso en los dos dos equinoccios del año se alinean con unos agujeros en forma de cazoleta excavados hace siglos en la roca del suelo.

El mismo efecto, a mucha mayor escala, se puede ver en el barranco de Fataga, en la necrópolis de Artenara, un cementerio utilizado por los pueblos prehispánicos por lo menos durante 700 años, desde el siglo VIII hasta el XV, como atestiguan las pruebas de Carbono 14. Allí se levanta un millar de túmulos funerarios. Uno de ellos tiene nombre propio en la tradición oral de la zona: El túmulo del Rey. No hay pruebas de que allí descanse rey alguno pero los lugareños siempre han sabido que esa no es una tumba más.

Y no sólo por su lugar central en la necrópolis, sino porque dos días al año -el primer día de primavera y el primero del otoño- los primeros rayos del sol rebasan el risco de Amurga por una muesca natural con forma de V en la montaña y arrojan un espectacular haz de luz directamente sobre la tumba, que hace que sus piedras resplandezcan.

El arqueólogo Xabier Velasco, del servicio de Patrimonio del Cabildo de Gran Canaria, resume así el sentido de estos marcadores astronómicos: “Desde el Paleolítico, las poblaciones trataron de controlar el paso del tiempo, de las estaciones, algo que solo puede hacerse tomando como referencia fenómenos recurrentes, como el recorrido del sol y las estrellas”.

04.- Un grupo de personas escucha las explicaciones de José Carlos Gil, de la Agrupación Astronómica de Gran Canaria, sobre la relación de los antiguos canarios con la astronomía. EFE/Elvira Urquijo A.

Existe un puñado más de ejemplos de “relojes solares” en la misma isla: como el túmulo de la Guancha o Las Cuatro Puertas de Telde.

El Cabildo de Gran Canaria los llama yacimientos con estrella y programa regularmente visitas guiadas a ellos en los momentos clave del año que permiten adivinar cuál era su utilidad para las sociedades que habitaron la isla antes de su incorporación a la Corona de Castilla.

El observador de la Agrupación Astronómica de Gran Canaria José Carlos Gil, estudioso de la cultura aborigen, subraya que controlar el tiempo nunca ha sido una cuestión baladí. De ella, podía depender la supervivencia, saber cuándo había llegado el momento propicio para sembrar o estar preparado para el inicio del celo del rebaño.

Y los arqueólogos consideran que gracias a estos conocimientos los antiguos canarios se adaptaron al ecosistema durante sus por lo menos 1.400 años de dominio de las islas.