martes, 29 de septiembre de 2015

Confirman la existencia de dos estancias ocultas en la tumba de Tutankamón



Algo se esconde detrás de las paredes oeste y norte de la tumba de Tutankamón, entre los áridos pliegues del Valle de los Reyes. Los primeros exámenes a los que el egiptólogo británico Nicholas Reeves ha sometido el diminuto enterramiento del faraón niño disparan las esperanzas de hallar la tumba de Nefertiti y confirmar una teoría que revoluciona desde hace semanas la arqueología egipcia.

Según el ministro de Antigüedades egipcio Mamduh el Damati, durante la primera jornada de la visita de Reeves se han detectado marcas y arañazos en ambos muros similares a las que fueron hallados en la puerta de entrada a la tumba de Tutankamón cuando Howard Carter la descubrió en 1922. "Esto indica que los muros oestes y norte de la tumba podrían ocultar dos cámaras funerarias", ha confesado El Damati al diario estatal Al Ahram.

Reeves aterrizó el pasado sábado en la tierra de los faraones para auscultar la tumba y probar su teoría. Las autoridades egipcias aprobaron el uso de radar, procedente de Japón, para verificar una hipótesis publicada el pasado agosto. "Mi hipótesis es que nos encontramos ante una tumba dentro de una tumba.El enterramiento de Tutankamón se habría realizado en la parte exterior de una sepultura que ya existía y que se habría adaptado para tal fin. De ser así, habría un segundo enterramiento en los lugares más recónditos de la tumba", apuntó el egiptólogo en una entrevista exclusiva a EL MUNDO.

La inquilina de ese segundo enterramiento sería Nefertiti (1370-1330 a.C.). Los resultados del radar tendrán que esperar. Según el ministro, serán divulgados el próximo 4 de noviembre coincidiendo con el aniversario del hallazgo de la tumba de Tutankamón, cuyo cierre al público fue anunciado hace una semana por tareas de restauración. Los primeros datos, no obstante, han llenado de esperanza al artífice de la teoría, que desde publicara sus cábalas ha tenido que plantar cara a una legión de escépticos.

"Después del primer examen de las paredes no podemos hacer nada más hasta que recibamos el visto bueno sobre el radar para confirmar los hallazgos", ha comentado el experto desde Luxor. Su misión de escudriñar el interior de la tumba se desarrolla con cierto hermetismo. Este martes Reeves, acompañado por el ministro y un comité científico, visitará tres tumbas pertenecientes a nobles de la época de Tutankamón con el propósito de examinar sus características y compararlas con la del monarca. A finales de semana las autoridades egipcias han convocado una rueda de prensa internacional para divulgar las pesquisas de un hallazgo que podría poner patas arriba la Egiptología.

Hasta ahora las autoridades locales habían apostado por la posibilidad de que la reina cuyo busto fijó nuestro canon de la belleza faraónica se hallara enterrada en Tell el Amarna, la ciudad fundada por Ajenatón a mitad de camino de Tebas y Menfis y dedicada al culto a Atón. "Estoy muy entusiasmado con este trabajo y estoy seguro de que algo se va a hallar detrás de esos dos controvertidos muros", ha confirmado el ministro, que mantiene intactas sus dudas sobre la identidad del inquilino de las estancias ocultas.

De hecho, El Damati se decanta por otra teoría: las cámaras que han permanecido hasta ahora lejos de la luz pública albergarían el descanso eterno de la reina Kiya, la segunda esposa de Ajenatón y madre de Tutankamón. A su juicio, su hijo llegó al trono cuando su madrastra Nefertiti ya había fallecido y sería su progenitora la que le acompañaría en su regreso al politeísmo. Tras la repentina muerte del faraón, los sacerdotes optarían por enterrarlo en la tumba preparada para Kiya antes de que expiraran los 70 días de rigor.

Reeves se aferra a su conjetura. "Ciertos rasgos estilísticos en la decoración de la pared norte, que dataría del enterramiento original y sería anterior a las pinturas del resto de muros, son una reminiscencia de Nefertiti", señaló a este diario. En los últimos meses buscó pruebas rastreando las fotografías en alta resolución tomadas por la organización Factum Arte que sirvieron para elaborar en su taller madrileño la réplica exacta de la tumba de Tutankamón, expuesta desde el pasado mayo en los aledaños de la casa de Howard Carter en Luxor. 

A partir de las huellas localizadas en los muros, esbozó incluso un mapa con las zonas que habrían permanecido ocultas desde que Carter descubriera la sepultura. En principio, habría dos nuevas estancias: una cámara lateral debajo de la decorada pared oeste de la cámara funeraria y una prolongación de la tumba más allá del muro norte. En el primer caso, la puerta conduciría a un almacén contemporáneo al resto de lo ya hollado. En el segundo, el pasaje llevaría hasta la buscada cámara funeraria de Nefertiti. "Estoy bastante confiando en que un hallazgo muy importante tendrá lugar pronto dentro de la tumba de Tutankamón", concluyó.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Así depuraban los comunistas españoles, los 46 fusilados de la 84 Brigada Mixta


El 15 de diciembre de 1937 cerca de 80.000 soldados pertenecientes al Ejército Popular de la República se lanzaron a la conquista de Teruel, una pequeña capital de provincia que era defendida por una guarnición de 3.000 hombres más cerca de 1.000 voluntarios civiles. Pese a la diferencia clara de fuerzas, los soldados del bando nacional al mando del coronel Rey d’Harcourt resistieron hasta el 8 de enero, y eso que desde el día 22 se combatía cuerpo a cuerpo y casa a casa.

La rendición de guarnición de Teruel ante los soldados del Frente Popular se produjo cuando el único edificio que mantenían en su poder era el seminario y se habían quedado sin balas y sin medicinas y cuando llevaban dos días sin comida y sin agua. Este éxito, que tan solo duró un mes pues en febrero las tropas de Franco recuperaron la ciudad, fue explotado por la propaganda republicana puesto que se trataba de la única capital de provincia que lograron conquistar en el trascurso de la Guerra Civil.

Entre las unidades republicanas que participaron en la toma de la ciudad aragonesa estaba la 84 Brigada Mixta que había participado en los combates desde el inicio de la batalla. Varios de los miembros de esta brigada solicitaron un permiso el día 10 de enero y les fue concedido una semana después.

Para disfrutar del merecido descanso deben desplazarse andando al municipio de Rubielos de Mora. Una caminata de 56 kilómetros que realizan entre los días 16 y 18 de enero. Pero el día 20, solamente 48 horas después, reciben la orden de reincorporarse al frente y la supresión del permiso. En ese momento 600 milicianos voluntarios que se habían alistado en Valencia deciden no acatar la orden y se niegan a reincorporarse al frente.

En respuesta el coronel Andrés Nieto, que había sido alcalde socialista de Mérida pero que en ese momento ya pertenecía al Partido Comunista de España, decide que se detenga a 60 de los milicianos rebeldes y que sean fusilados para escarmiento de sus compañeros.

Durante los días de detención 14 de ellos consiguieron escapar, pero al anochecer del mismo 20 de enero los 46 restantes –tres sargentos, 12 cabos y 31 soldados- fueron fusilados sin juicio previo, en cumplimiento de la orden de Nieto.

Más de 70 años después un equipo de forenses de la Fundación Aranzadi apoyados por los equipos técnicos de Cóndor Georadar encontraron las tumbas en las que fueron enterrados estos soldados represaliados en un paraje próximo a Rubielos de Mora.

Puedes comentar el blog con el autor en @Juanerpf

jueves, 24 de septiembre de 2015

Paralizadas unas obras de Canal Gestión tras el hallazgo de varios huesos en la zona


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Los huesos encontrados en el entorno de Montaña Mina, que prácticamente está confirmado que son humanos, tendrían unos 400 años

Lancelot Digital
Fotos: Jesús Betancort

El entorno de Montaña Mina y la escombrera de Argana Alta vuelven a ser noticia ante el hallazgo de unos restos óseos, que prácticamente está confirmado que son humanos, por parte de la empresa Canal Gestión, que está introduciendo tuberías en la zona, tal como adelantó en primicia informativa  Lancelot Televisión.

Según las fuentes consultadas, se trataría de cuatro huesos, uno de ellos un fémur. El arqueólogo que trabaja a pie de obra y que estaba contratado al tratarse de una zona de influencia patrimonial por la cercanía de los yacimientos de Zonzamas determinó, en una primera inspección, que los mismos tendrían unos 300 ó 400 años.

Así, la Guardia Civil no ha iniciado ninguna investigación, pues se descarta que los huellos hallados puedan tener relación con alguna de las muertes ocurridas en extrañas circunstancias Algo que se temía, pues esta zona ha sido en varias ocasiones epicentro de enterramientos ante muertes violentas como la de Juan Carlos Tejera, Yulisa Pérez o el niño de 10 años, Brian Santos.

Aun así, ante el hallazgo, las obras de Canal Gestión siguen paralizadas por el momento por orden de Patrimonio en espera de que se concrete más acerca de estos huesos y se compruebe si esta zona podría ser algún lugar de enterramientos en la isla hace siglos.


miércoles, 23 de septiembre de 2015

Egipto, cada vez más cerca de encontrar la tumba de Nefertiti


22 de septiembre del 2015 / 14:32 Hrs

En agosto pasado, el arqueólogo británico Nicholas Reeves reavivó las especulaciones sobre el que podría ser uno de los hallazgos más importantes del último tiempo: el sitio exacto donde se encontraría el cuerpo de la reina egipcia Nefertiti, inubicable hasta hoy, y quien pasó a la historia por convertir su reino al monoteísmo al imponer el culto exclusivo al dios del sol Atón. 

El arqueólogo basa su tesis en que tras la cámara mortuoria donde fue enterrado el faraón Tutankamón en el Valle de los Reyes en Egipto existirían dos tumbas más, y una de ellas sería la de Nefertiti. 

Según Reeves, la clave son las posibles grietas del muro que habrían quedado ocultas al pintar el lugar, y que fueron descubiertas recientemente gracias a imágenes de alta resolución. 

"Si estoy equivocado, lo estoy. Pero si tengo razón, podría ser el mayor descubrimiento arqueológico de todos los tiempos", indicó el arqueólogo, quien además afirma que la inesperada muerte de rey Tutankamón, quien murió en 1324 a.C. a los 19 años, posiblemente fue la causa su improvisada ubicación, en la cámara exterior de la tumba donde originalmente descansaban los restos de Nefertiti, ya que aún no se había construido su tumba.

Sin embargo, sólo se puede llegar a conclusiones exactas con investigaciones sobre el terreno. 

El radar 

Y las pruebas parecen estar cada vez más cerca. Esto, porque el ministerio de antiguedades de Egipto entregó su aprobación inicial para el uso de un radar en el sitio, con el objetivo de verificar la teoría de Reeves. De acuerdo a Mouchira Moussa, asesor de medios del ministro, la autorización final se obtendrá probablemente en un mes, y el procedimiento no le causará daño alguno al monumento. 

Será el mismo egiptólogo británico Nicholas Reeves quien llegará el próximo lunes a Egipto para verificar su teoría, para revelar los primeros resultados el 1 de octubre en El Cairo. Asimismo, el ministerio egipcio señaló que luego se realizará un segundo examen de los muros de la tumba con un aparato importado especialmente desde Japón.

Fuente: La Tercera (Francisco Aguirre A)

Un fósil ofrece información de los pájaros prehistóricos no voladores


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Fósil de Llallawavis scagliai.

Fósil de Llallawavis scagliai.

Una nueva especie ha sido documentada en el Sur de América gracias a un fósil que muestra un pájaro no volador al que se le ha puesto el nombre de Llallawavis scagliai y está abriendo la luz sobre cómo los predadores interactuaban en su entorno.

Esta nueva especie es la más completa de un pájaro no volador que se conoce porque el fósil está conservado en buen estado en casi un 90%. El esqueleto ha revelado información sobre importantes detalles de anatomía, algo que es difícil que observar en los registros fósiles. La región auditiva del cráneo, las cuerdas vocales, la tráquea completa, huesos para enfocar los ojos, el paladar completo, han permitido obtener un conocimiento extraordinario de las capacidades sensoriales de estos extintos pájaros predadores.

“La capacidad auditiva que se ha estimado para este pájaro es inferior a la media de los pájaros actuales”, explica Federico Degrage, jefe del estudio del Centro de Investigaciones de Ciencias de la Tierra. “Parece que esta especie pudo tener una vocalización muy baja, que probablemente se usaba para la comunicación o para la caza de presas. Es la primera vez que se han podido reconstruir las estructuras de autoridad sensitiva de un pájaro de este estilo y han ayudado a explicar la evolución, el comportamiento y la ecología de esta especie”.

Estos pájaros, conocidos científicamente por phorusracids, eran carnívoros no voladores que podían llegar a medir 3 metros y tenían un pico afilado. Estos pájaros fueron los depredadores dominantes durante el Cenozoico en América del Sur.

“El descubrimiento de esta nueva especie puede ofrecer nuevos signos de estudio de la anatomía y la filogenia”, ha afirmado la doctora Claudia Tambussi de Centro de Investigaciones de Ciencias de la Tierra y co-autora del estudio.
La nueva especie descubierta llegó a medir 1,21 metros y vivió en Argentina hace unos 3,5 millones de añosaproximadamente, durante el Plioceno.

“El descubrimiento de esta especie revela que estos pájaros del terror eran más variados de lo que se había pensado antes. Nos ha permitido revisar nuestras hipótesis sobre la extinción de este fascinante grupo de pájaros no voladores“, ha dicho Degrange.

martes, 22 de septiembre de 2015

La muerte y los rituales funerarios en la Edad Media

La Edad Media ha sido vista casi siempre como un período de gran oscuridad, decadencia y atraso. Si bien la historiografía más actual ha hecho verdaderos esfuerzos por imponer una visión menos negativa del Medievo, haciendo alusión a los avances y logros que tuvieron lugar, es innegable que durante este extenso período la violencia endémica, las hambrunas generalizadas y las enfermedades hicieron prácticamente inviable que la población de entonces gozara de una vida longeva.

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Representación germana de la Danza de la muerteo Muerte macabra, un género literario y artístico muy popular durante el Medievo que trataba de forma satírica la universalidad de la muerte sin excepción.

Aunque no era diferente a otras épocas anteriores, durante la Edad Media la esperanza de vida era realmente corta y la muerte de los infantes era algo muy común. A las continuas guerras, que arrasaban campos, ciudades y núcleos poblacionales, se le sumaban tanto las malas cosechas como las enfermedades, siendo especialmente adversa la Peste Negra que asoló Europa durante el siglo XIV. La muerte, siempre presente sin diferenciar estamentos, inspiraría numerosas representaciones artísticas y obras literarias en donde, en algunos casos, se intuía el temor por las almas de los difuntos y una exacerbada preocupación por lo que se creía el “Más Allá”.

A pesar de que el cristianismo intentó extinguir algunas antiguas tradiciones paganas relacionadas con los rituales en torno a la muerte, cuando ello no fue posible las adquirió, siendo especialmente imperecederas en las zonas más rurales. Pero, ¿en qué consistían esas supersticiones y tradiciones, ya cristianizadas, que se mantuvieron durante la Edad Media y que estaban ligadas íntimamente con la muerte? ¿Evolucionaron? ¿Han llegado hasta la actualidad o han caído completamente en desuso?

Aunque no tenemos muchos detalles, cuando una persona moría, era práctica común que los familiares y amigos más directos del fallecido, iniciaran el tratamiento para preparar el cadáver. Según las posibilidades con las que se contaba, el cuerpo sin vida era lavado concienzudamente con agua o vino, siendo además algo común cerrar los ojos del cadáver, tapar sus fosas nasales y atar con un cordel o rosario los dedos gordos de pies y manos. Dado el miedo que se tenía a las ánimas en pena, la creencia pagana de que, realizando estas acciones, se imposibilitaría el regreso del alma del fallecido a su cuerpo terrenal fue tomando fuerza paulatinamente.

Posteriormente el cuerpo limpio del muerto era vestido con las prendas más ricas o mejor conservadas que el difunto tuviera en vida, siendo primordial el estatus que poseía el difunto antes de su muerte. En el caso de los fallecidos más poderosos, los cuerpos podían ser adornados con alguna joya valiosa que les hubiera pertenecido, mientras que aquellos con menos posibles y de un estamento inferior podían ser honrados con algún elemento decorativo que fuera identificativo de su persona. Una vez listo, el cuerpo era envuelto en un sudario o en un tejido lo suficientemente extenso como para cubrir al fallecido, siendo la tela cosida o unida con agujas para facilitar la ruptura de los lazos entre el cuerpo y el alma del difunto.

Preparado el cuerpo y siendo depositado en alguna estancia para ser velado, se anunciaba a la comunidad, a través del toque de campanas, que era el momento de asistir a la vigilia. Con una presencia cada vez mayor de sacerdotes e individuos vinculados a alguna orden religiosa, era de obligado cumplimiento hacer una visita al fallecido y a su familia, ya que la mentalidad medieval entendía que el muerto debía ser objeto de respeto. Los bailes alrededor del fallecido, los cantos no religiosos y los banquetes que tanta presencia tuvieron en el pasado empezaron a entenderse durante la Baja Edad Media como prácticas innecesarias que, con el tiempo, pasaron a estar prohibidas y penadas por la Iglesia. La vigilia se convirtió en una ceremonia en donde el dolor y los lloros fueron sustituidos por la dignidad, el silencio y las oraciones. Se creía que sólo así podría ayudarse al “tránsito” del difunto, que tal vez podía estar atrapado entre dos mundos.

Pasadas unas horas se ponía en marcha el cortejo fúnebre que acompañaría el difunto hasta el lugar en el que el cuerpo descansaría. Dicho cortejo estaba habitualmente formado por los familiares y amigos del difunto, pero dependiendo de la condición y posición del fallecido, podían unirse mendigos o vecinos de baja extracción social que pudieran atestiguar la generosidad que en vida tuvo el desaparecido. También era común la presencia de las llamadas plañideras que acompañaban durante el trayecto al difunto con sus lamentos, y si bien fue una figura que se intentó suprimir a través de férreas prohibiciones eclesiásticas, siguieron vigentes hasta mucho después. Por otra parte, durante la Baja Edad Media el séquito que acompañaría el cuerpo comenzó a estar compuesto por las personas que el propio muerto quería que estuvieran presentes, ya que se popularizó la costumbre de fuese el propio fallecido quien, como uno de sus últimos deseos, dispusiera cada una de las pautas a seguir durante todo momento después de su muerte.

Aunque en momentos de extremada gravedad, especialmente ante una epidemia, se prefería la cremación de los cuerpos de los afectados para eliminar el peligro del contagio, la práctica funeraria más habitual durante el Medievo fue la inhumación. Si bien durante mucho tiempo fue habitual enterrar los cadáveres extramuros de la ciudad o en las cercanías de una colina, comenzó a ser cada vez más común enterrar a los fallecidos cerca de un lugar sagrado, o directamente en el interior de alguna iglesia o capilla, en el caso de tratarse de alguien de la nobleza o con una posición económica privilegiada. Se pensaba que durante el Juicio Final las almas regresarían a sus cuerpos terrenales para ser juzgados por sus actos, por lo que era menester no incinerarlo y optar por enterrar el cuerpo en un lugar en donde el demonio y ninguna otra fuerza maligna pudieran apoderarse de él.

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Sepulcro de Sancho I el Pacífico, rey de Mallorca (1274-1324), en la Catedral de San Juan Bautista en Perpiñán.

Durante la Alta Edad Media el cuerpo era colocado directamente en un foso excavado en la tierra junto a ofrendas y algunas pertenencias terrenales del difunto, pero durante la Baja Edad Media las tumbas, otrora sencillas y carentes de inscripciones, pasaron a adornarse con motivos religiosos y elementos más elaborados. Al mismo tiempo que se generalizaba el uso de ataúdes de madera y lápidas en donde se escribía el nombre del difunto, entre el estamento nobiliario y la realeza las tumbas fueron ganando en esplendor y riqueza, colocándose figuras yacientes sobre la lápida muy detalladas que simbolizaban la riqueza y predominancia social que tuvo el individuo en vida.

Como bien hemos comprobado el cambio de mentalidad favoreció en pleno Medievo que fueran modificándose algunos rituales funerarios muy antiguos, y aunque es cierto que se fueron adoptando otras, hay costumbres relacionadas con la muerte que en la actualidad se mantienen prácticamente intactas.

Vía| Ariès P. (2000). Historia de la muerte en Occidente: desde la Edad Media hasta nuestros días, Acantilado, Barcelona; Paxton, F. (1990). Christianizing Death. The Creation of a Ritual Process in Early Medieval Europe, Conrell University Press.

Imágenes| Danza Macabra, Sancho I

lunes, 21 de septiembre de 2015

Hallan 200 esqueletos del ejército de Napoleón en Frankfurt


Restos de soldados del ejército de Napoleón.

Restos de soldados del ejército de Napoleón.

La historia nunca deja de sorprendernos y gracias al trabajo de muchos expertos podemos hacernos eco de la noticia sobre la que trata esta entrada. Cientos de esqueletos pertenecientes a soldados del ejército de Napoleónhan sido descubiertos en la ciudad alemana de Frankfurt, en una zona donde estaba prevista la construcción de un edificio.

Según declaró el alcalde de la ciudad, Olaf Cunitz, se estima que hay alrededor de unos 200 cuerpos. Asimismo afirmó que después de unas investigaciones preliminares se puede confirmar que son soldados que pertenecieron al gran Ejército de Napoleón y que murieron en el año 1813 después de volver tras la derrota sufrida por el ejército del general francés en la campaña contra los rusos en su madre patria.

Durante su camino de regreso no solamente no pudieron descansar sino que también lucharon, sobre todo en la ciudad de Hanau, próxima a Frankfurt, donde se ha contabilizado que la cifra de muertos llegó a los 15.000.

Las tumbas fueron descubiertas gracias a los trabajos de inspección de un grupo de arqueólogos en el mismo lugar donde a finales de la década de los setenta se encontraron otros soldados tal como se informa desde diferentes medios de comunicación. Además se sospecha que pudieron morir a causa de las heridas o por la epidemia de tifus que acabó con miles de soldados del Gran Ejército de Napoleón, aunque de momento no hay nada confirmado.

Tal como declaró Andrea Hampel, actual responsable de la supervisión de monumentos históricos de Frankfurt, lo que se ha encontrado recientemente son tumbas excavadas de emergencia, algo muy común entre los servicios médicos del ejército en aquellos años.

El mero hecho de que los soldados fuesen enterrados en ataúdes facilitó que sus cuerpos se conservasen mucho mejor que si los hubiesen enterrado en una fosa común o uno por uno en un agujero de tierra, por lo que muchos, por no decir todos, los esqueletos están muy bien conservados, donde aparecen alineados paralelamente, aunque no presentan ninguna clase de identificación.

Los expertos que están estudiando los cuerpos, aseguran que éstos se encuentran mal orientados, en dirección Norte/Sur, cuando en la Europa cristiana siempre se enterraba a los fallecidos en dirección Este/Oeste, algo que demostró que pudieron ser enterrados a toda prisa, aunque todavía hay que realizar más pruebas para conocer más detalles sobre los fallecidos a pesar de que unos botones de las casacas que fueron encontraros, podrían situar la fecha de su muerte en el año 1813 aproximadamente.